Los fabulosos negocios online

Por José Alberto Gaytán García*

En días pasados la compañía Google uno de los buscadores de información más importantes del mundo compró en la fabulosa suma de 1650 millones de dólares un popular sitio de videos en Internet llamado YouTube.

Los creadores de este concepto de entretenimiento en línea, Chad Hurley y Steve Chen, son las nuevas estrellas millonarias del mundo de los negocios en línea. Estos jóvenes de mente brillante y de visión futurista de los gustos y costumbres de la sociedad actual, son el mejor ejemplo del contenido de las reglas del juego de la brutal era de la globalización y del conocimiento en que vivimos. Chad de 28 y Steve de 29 años de edad, junto con otro amigo de nombre Jawed Karim fundaron en el 2005 YouTube; desde el garaje de la casa de Steve empezaron este no muy prometedor negocio de compartir videos de aficionados y como todo negocio nuevo, iniciaron con muchos problemas y con pérdidas económicas serias. De pronto, todo cambio, el sitio se volvió un lugar exitoso y altamente popular, sus creadores, de la noche a la mañana se dieron cuenta que YouTube en menos de un año había recibido la increíble cifra de 100 millones de videos y que actualmente recibían 65 mil videos diarios y lo más importante, mensualmente al sitio lo visitaban ¡34 millones de personas! convirtiéndolo en uno de los 15 lugares más visitados del mundo. Google se dio cuenta también de esas increíbles cifras y sus ejecutivos ni tardos ni perezosos se apresuraron a comprar YouTube en la millonada de dólares antes citada.

La explicación del éxito de YouTube se debe al hecho de que actualmente el mundo de los grandes negocios lo rigen principios muy diferentes a las reglas de la vieja economía del siglo pasado, las cuales estaban basadas en manufacturas y en grandes extensiones de tierra, en dicho esquema, los países que trabajaban manualmente sus recursos naturales eran ricos y poderosos. El ser más grande y rico, el tener mas recursos materiales, el tener más gente y grandes extensiones de tierra era una gran ventaja, hoy todo eso es una gran desventaja, ¿por qué?, porque la era tecnológica en que vivimos acelera cambios a una velocidad brutal, provocando que las reglas de la economía ahora se basen en conocimientos y en redes y no en manufacturas ni en grandes extensiones de tierra.

Dicho en otras palabras, en el viejo modelo económico construir una compañía millonaria requería de una familia de negocios poderosa, la labor de miles de trabajadores, cientos de puntos de vista y por lo menos de cincuenta a cien años, hoy con los cambios que provoca la tecnología todo eso ya no es necesario, basta una buena idea, dos o tres empleados, contar con un título de ingeniería de preferencia y el mundo de la Internet hace posible construir un imperio empresarial de la noche a la mañana.

Un claro ejemplo de los cambios que provoca la tecnología lo encontramos en los Estados Unidos, ahí, a la industria de la radio le tomó 38 años captar 50 millones de clientes o usuarios, a la televisión 13, al cable 10 y a la Internet 5 años. Ahora bien, en la era del Internet, a los creadores de YouTube les tomó menos de un año construir una empresa de 34 millones de usuarios al mes.

En la era de la globalización tecnológica esto también quiere decir que cada producto que fabrica un trabajador en forma estandarizada y masificada, ya sea un medicamento, unas pinzas o un programa de cómputo, es cada vez más valioso el conocimiento invertido en su fabricación y mucho menos valioso el trabajo manual realizado. En este sentido, hay países que parece que todavía no entienden las reglas de la nueva economía, ya que todavía se dedican a fabricar y a ensamblar productos, en cambio, otros países se dedican cada vez más a invertir en conocimientos, como Taiwán, que se ha vuelto una sociedad de ingenieros e investigadores, actualmente produce la mayor parte de las piezas para computadoras portátiles que consume el mundo.

En México tenemos que invertir en ciencia y tecnología, tenemos que construir una sociedad de ingenieros y de investigadores educados y formados en las reglas de la nueva economía, estos jóvenes investigadores deberán ser parte vital de una nueva generación de emprendedores visionarios, capaces de superar el éxito alcanzado por estrellas de la sociedad tecnológica como Steve Chen y Chad Hurley, creo que ese es el reto mayor de México, invertir en ciencia y tecnología, pero debemos apresurarnos porque el mundo no nos va a esperar, acuérdense que el tren tecnológico partió sin nosotros hace varias décadas y la única manera de ver si lo alcanzamos es invertir en el desarrollo de conocimientos científicos y tecnológicos que permita a nuestros jóvenes hacer fabulosos negocios online.

jalbertogaytangarcia@gmail.com
A63R6/17

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Acerca del autor

José Alberto Gaytan
José Alberto Gaytan
José Alberto Gaytán García ha escrito artículos y ensayos de corte académico en diarios y revistas de México y de los Estados Unidos; ha participado en importantes proyectos académicos e impartido conferencias sobre temas de historia, tecnología y educación en el marco de las relaciones entre México y los Estados Unidos, tema en el cual realizó sus estudios de doctorado en The Graduate School of Internacional Studies de la Universidad de Miami.

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