San Cristóbal de las Casas (segunda parte)

Por José Alberto Gaytán García*

Regresé emocionado a la cafetería del kiosco a disfrutar una buena taza de café y a escuchar la marimba municipal, la cual enseguida se arrancó con una tanda de alegres melodías, de inmediato reconocí La bala, una famosa canción de la década de los setenta, la interpretaban los Xochimilcas, un popular grupo de cuatro integrantes que vestían huaraches, pantalón de manta y sombrero de palma, con acordeón, trompeta, contrabajo y batería, la armaban en grande; desde que era niño conocí a este grupo ya que en mi casa había una consola tocadiscos de las de antes, marca Telefunken, medía como metro y medio de largo, la consola tenía una sección para guardar discos, ahí mis papás tenían a los Xochimilcas, Glenn Miller, Carmela y Rafael, la Rondalla de Saltillo, la Orquesta Tampico, Imelda Millar, entre otros cantantes famosos de la época.

Después de La bala, vino El cable, Juguito de piña, Cerezo rojo, Toca tres veces, En un bosque de la China y La espinita; unas 15 parejas bailando con pasitos cortitos y moviéndose de un lado a otro seguían con elegancia y donaire el compás de las notas musicales al tiempo que coreaban con los músicos:

“Eres como una espinita que se me ha clavado en el corazón, suave que me estas matando que estas acabando con mi amor…”

Los integrantes de la marimba del kiosco, amablemente me permitieron tomar la foto que documenta este artículo, su servidor es el segundo de izquierda a derecha.

San Cristóbal de las Casas

San Cristóbal de las Casas esta ubicada sobre un valle montañoso a dos mil cien metros sobre el nivel del mar, desde tiempos antiguos a este lugar se le conoce como Valle de Jovel. Hoy en día, San Cristóbal es una ciudad cosmopolita con un alto nivel intelectual que ha mantenido desde que llegaron los primeros frailes franciscanos en el siglo XVI; la ciudad tiene 160 mil habitantes, 15 universidades, diversos centros culturales y literarios, su agradable clima, su tranquilidad colonial, la poderosa fuerza de su historia y su belleza arquitectónica la han hecho una ciudad favorita del turismo extranjero.

Por dichas razones, pintores, músicos, fotógrafos, escritores e investigadores mexicanos y extranjeros viven felices trabajando el impresionante tema del indigenismo mexicano, este grupo elite ha encontrado en esta culta e histórica ciudad una verdadera joya de inspiración para el desarrollo de sus trabajos

En los negocios de San Cristóbal hay letreros indicando “Se aceptan dólares, euros, quetzales y pesos”, es común escuchar a un cliente preguntar en inglés, francés o en alemán, el precio de una pulsera de ámbar, tres cuadras más abajo, es común escuchar a dos comerciantes hablando en tzotzil, quiche, zapoteco, mixteco o en alguna otra lengua indígena que se utiliza en las cañadas, la selva y en los altos de Chiapas.

La madrugada del primero de enero de 1994, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, conocido por sus iniciales como el EZLN, una fuerza político-militar integrada por diversos grupos indígenas de la región, sorprendió al mundo al levantarse en armas en contra del Gobierno de México, a quién el EZLN culpó de la histórica marginación y falta de atención hacia los pueblos indígenas del país; la primera acción de guerra de este grupo fue la toma de San Cristóbal de las Casas, Ocosingo, Las Margaritas y Altamirano, días después tomaron las ciudades de Chanal, Huixtán y Oxchuc.

En la catedral de San Cristóbal de las Casas se llevaron a cabo parte de las pláticas de paz entre el EZLN y una comisión nacional creada por el congreso de México. Es importante destacar que actualmente el estado de Chiapas vive en absoluta tranquilidad ya que después del conflicto armado, el Gobierno Federal ha canalizado a este estado una impresionante ayuda millonaria a través de diversos programas sociales. De igual forma, debe comentarse que el problema de la marginación indígena en Chiapas y en todo México, es un asunto sumamente complejo y difícil de entender, quizás sirva de algo señalar que la población indígena representa el diez por ciento de la población total del país y que en Chiapas vive alrededor de un 26 por ciento de dicha población y que en pleno siglo XXI muchas de esas comunidades indígenas aún viven bajo las costumbres, cultura, creencias, religión y forma de gobierno, como lo hacían hace 500 años. Una de esas comunidades que ha mantenido intacto su pasado prehispánico, incluyendo su lengua indígena, es San Juan Chamula, ciudad ubicada a solo diez kilómetros de San Cristóbal de las Casas, en este impresionante lugar se aprecia con crudeza única el brutal choque del pasado y presente de nuestra nación, tema del próximo artículo.

jalbertogaytangarcia@gmail.com
A41R6/17

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Acerca del autor

José Alberto Gaytan
José Alberto Gaytan
José Alberto Gaytán García ha escrito artículos y ensayos de corte académico en diarios y revistas de México y de los Estados Unidos; ha participado en importantes proyectos académicos e impartido conferencias sobre temas de historia, tecnología y educación en el marco de las relaciones entre México y los Estados Unidos, tema en el cual realizó sus estudios de doctorado en The Graduate School of Internacional Studies de la Universidad de Miami.

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