La Zeta (segunda parte)

Por José Alberto Gaytán García*

Treinta años después de iniciada su construcción y de vencer toda clase de dificultades económicas, climatológicas, geográficas, y hasta políticas, la carretera Xalapa-Misantla, finalmente se terminó en 1974. La carretera hizo realidad el anhelado sueño de comunicar a los pueblos del Totonacapan con la capital de estado. Al mismo tiempo, la carretera borraba para siempre del mapa a las viejas brechas y a los históricos caminos reales que desde la época virreinal sirvieron a los pobladores para trasladarse y comerciar sus productos en los mercados de la región. El honor de inaugurar tan importante obra le correspondió al entonces presidente municipal de Misantla, Lic. Nicodemus Santos Luck. Les comentaba en mi anterior artículo, que el maestro Feliciano Álvarez, me facilitó valioso material histórico para documentar esta serie de artículos, como es el caso de la revista Prosperidad que se publicaba en aquella época. Dicha revista en uno de sus comentarios editoriales, saludaba con emoción este formidable triunfo de la ingeniería de caminos: “Albricias para los pueblos del Totonacapan”.

La carretera, como casi todas las cosas en la vida, tiene dos lados o dos puntos de vista de cómo verla o entenderla. Dicho en otras palabras, la carretera tiene un lado agradable y bueno y otro desagradable y peligroso. El lado bueno esta relacionado con la impresionante belleza natural que la rodea. En un día despejado, los escenarios naturales que se aprecian en ambos lados de la carretera son maravillosos e interesantes. En efecto, la carretera posee un programa repleto de sorpresas, emociones y conocimientos en diversas materias como ingeniería civil, química, física, matemáticas, geografía, espeleología, arqueología, botánica, agricultura, entomología, historia, etc.

El programa inicia tan solo cinco minutos adelante de Misantla, en un lugar que se llama “Las galeras”, que es una pequeña zona platanera. Sus amables pobladores venden a orilla de la carretera unas doce variedades de deliciosos plátanos a deliciosos precios, los nombres son: largo, manzano, dominico, roatán, roatán de punta, bolsa, macho, morado, morado blanco, guineo, manila, tuna, etc. El más barato es el plátano bolsa, a dos pesos el kilo, el más caro es el manzano, a siete pesos el kilo.

Enseguida encontramos un pequeño lugar productor de leche, miel y naranjas que se llama Santa Julia. Aquí se produce en sistema de huertos, una dulce variedad naranjas y mandarinas llamadas chinas, cuando los precios están buenos para los productores, la reja grande de naranjas chinas vale cuarenta pesos y la de mandarinas treinta. El atractivo principal de este lugar, es la miel, que créame, es de la más alta calidad que usted se pueda imaginar. Aquí, encontrará amigo lector, una interesante línea de productos derivados de miel de abeja cien por ciento natural, es decir, sin endulzantes artificiales. Entrándole a la historia, cabe señalar que la miel es tan antigua que aparece en diversas citas bíblicas; la utilizaron muchos pueblos de la antigüedad para fines alimenticios, medicinales y sagrados. En especial, los egipcios, los romanos y los griegos, quienes la consideraban un producto sagrado, llegando inclusive a ser aceptada como una forma de pagar impuestos. Es tan antigua la miel, que en Egipto han encontrado en recientes excavaciones arqueológicas, vasijas con miel en perfecto estado con más de tres mil años de antigüedad.

En dichas culturas, la miel la utilizaban en los rituales del proceso de momificación y la incluían entre los alimentos que el difunto se llevaba para no pasar hambre en su viaje al más allá.

La miel está compuesta por más de setenta elementos naturales que benefician la salud, contiene glúcidos, agua, ácidos orgánicos, sales minerales, todas las vitaminas, y aminoácidos esenciales para el cuerpo humano, como calcio, cobre, hierro, magnesio, etc. Las abejas son uno de los regalos más preciados que la naturaleza le dio al hombre. Estos formidables insectos son excelentes ingenieros, médicos y arquitectos, son posiblemente los químicos y alquimistas más sabios de la naturaleza, tienen la sociedad más ordenada, disciplinada y trabajadora que existe sobre la faz de la tierra. Aquí en la sierra de Misantla, en medio de uno de los jardines botánicos y escénicos más interesantes de mundo, las disciplinadas y trabajadoras abejas veracruzanas producen miel de alta calidad nutritiva, con poder de endulzar dos veces más que el azúcar de caña, producen también otra serie de interesantes productos como el polen, la jalea real, la cera y el propóleo.

En el próximo articulo, les comentaré con gusto qué es el propóleo que se produce en Santa Julia y para qué sirve, además continuaremos el viaje a Xalapa por esta interesante ruta de la niebla.

jalbertogaytangarcia@gmail.com
A18R6/17

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Acerca del autor

José Alberto Gaytan
José Alberto Gaytan
José Alberto Gaytán García ha escrito artículos y ensayos de corte académico en diarios y revistas de México y de los Estados Unidos; ha participado en importantes proyectos académicos e impartido conferencias sobre temas de historia, tecnología y educación en el marco de las relaciones entre México y los Estados Unidos, tema en el cual realizó sus estudios de doctorado en The Graduate School of Internacional Studies de la Universidad de Miami.

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